Solo sonríe como lo estabas haciendo
Y de repente me doy cuenta de que me has hecho tuya . Como si me hubieses atado a ti por mis frágiles muñecas , para decidir que jamás me iría de tu lado. Como olas que se llevan los granos de arena a sus profundidades las noches en las que la luna enseña su sonrisa . Y para cuando comprendo mi condición mis ojos se vuelven a perder en los tuyos, cuyo color se extiende hasta el infinito , ocultando el amago de una sonrisa ante mi cara de sorpresa al descubrir una nota de temor oculta entre tus olas. Y entonces sé que no querría estar en ninguna otra parte que no fuera entre tus brazos. Pero aunque me hayas atado a ti con las finas cadenas que solo unas promesas pueden entretejer, se que temes que un día me vaya. Sé que temes despertar un día y perderme, con la impotencia de sentir que los trazos de un sueño se te escurren de entre los dedos al amanecer, lentamente, sin hacer ruido, yéndose por la puerta de atrás sin nota de despedida ni intención...